jueves, 12 de febrero de 2015

LA LONJA Y RAW BAR: LA EXCELENCIA DEL MAR EN MADRID



Texto by Mónica Gutiérrez-Aller @lasmonicadas

El afamado y exitoso Grupo Lezama nos trae la esencia del mar a Madrid, nada menos que a la emblemática Plaza de Oriente, y es que al lado de lo que ya era, -y es-, La Mar del Alabardero también del Grupo, recientemente han abierto dos espacios diferentes en un mismo local: Raw Bar a nivel de calle y La Lonja en el primer piso.
 
 
Comenzamos nuestra visita en el Raw Bar, exquisitamente decorado con originales elementos marinos –que no marineros-: en el suelo, baldosas que nos recuerdan la piel de los peces; la barra, que es espectacular, parece recubierta de escamas brillantes, así como las lámparas sobre la barra a modo de redes o nasas, y las mesas recuerdan los tentáculos de un calamar gigante, todo ello obra del estudio de interiorismo G de V Arquitectura, supervisado por el renombrado interiorista Ignacio García de Vinuesa.
 
 
Aquí podemos disfrutar tanto de una copa de vino como de un cocktail cosmopolita elaborado al momento, que se pueden acompañar de una carta de platos fríos, dedicada a cuidar la excelencia de los buenos pescados suministrados nada menos que por Serpeska;
 
Tengo que decir que la materia prima es de primera, algo que se nota desde el primer bocado porque se ofrece el pescado sin artificios, además de ser recibidos con un pequeño cocktail que el barman, -encantador por cierto-, cambia cada día o que podemos elegir de su variada carta de cocktails (ojo al Gimlet y al Negroni). Lo mejor es dejarnos guiar por el personal de sala, dirigidos magníficamente por José Luís Martínez, todo un experto cocinero y gastrónomo de larga trayectoria profesional al frente de la gerencia de este nuevo proyecto de Lezama.
 
Junto con el cocktail de bienvenida, un aperitivo de la casa, anchoa en salazón del cantábrico, sin palabras, ¡comenzamos muy bien!
 
 
Seguimos en el Raw Bar probando varios platos que se preparan a la vista del comensal: un magnífico tartar de atún rojo de almadraba cortado al momento; tiradito de salmonete de roca con ensalada de frutos rojos, este plato realmente me sorprendió, por su sabor y su frescura, y por lo original de hacer este corte con un pescado como el salmonete, ¡un plato de diez!. Selección de ahumados de la casa, que se ahúman al momento; Vieiras a la parrilla con emulsión de alcachofas confitadas y tapenade; y un rico ceviche de lubina y calamar con espárragos y rábanos.

 
Y después de esta exhibición de sabores de mar continuamos con el plato fuerte en La Lonja, en el piso superior, un espacio dedicado a la alta gastronomía al que se accede por unas escaleras en las que nos acompañan magníficos corales, pasamos por delante de una ventana desde la que se ve la parrilla de encina de La Lonja, inspirada en las parrillas japonesas, con siete alturas que se regulan en función del punto que se quiera dar a cada plato.
 
 
En este espacio la decoración continúa la línea del Raw Bar, si bien éste es más desenfadado, La Lonja es un elegante espacio marino con constantes referencias temáticas: maderas en tonos barco, colores azulados y grisáceos marinos, texturas de arena, lámparas iluminando el espacio acertadamente y la luz que entra a raudales por los magníficos diez ventanales desde los que admirar el Teatro y el Palacio Real. Dos salas independientes y un reservado, para ocho/diez personas, espectacular.




Siguiendo las recomendaciones del experto jefe de sala, el pescado estrella aquél día era la lubina salvaje, preparada en esa parrilla de encina tan llamativa y apetecible junto con cebollita y patata, tal cual, sin florituras, plena de sabor.
 
 
Antes de la lubina, el chef de la Lonja nos obsequió con un rico aperitivo, crema de coliflor y berberecho, sabor intenso y marino. Continuamos con una selección de verduras de cultivo orgánico a la parrilla, sano sanísimo, rico ¡riquísimo!.


Rape y calamar, poco hecho, como a mí me gusta, qué bien te sientes cuando en un restaurante saben conseguir el punto del pescado, ¡instantes de felicidad gastro!  
 

A destacar la variedad de panes, de Viena La Baguette, elaborados con masa madre que se hace notar en la textura y el sabor, pan que sabe a pan, y que acompaña de forma acertada los platos de La Lonja.


Y terminamos esta exquisita comida con dos postres caseros, crême brulée y torrija de anís con frutos rojos, esta opinión la dejo para los amantes del dulce, pero qué colores tenían! También caseros unos generosos mignardises para acompañar un estupendo Oporto.
 

Precio medio del Raw Bar, sobre unos 20 euros, y la carta de La Lonja, a partir de 45 euros; si alguien no quiere pescado también existe la opción de probar una carne gallega a la parrilla. No tengo más que recomendaros que lo probéis, al menos uno de los dos espacios, una experiencia gourmet en un entorno ideal y con vistas impagables a la plaza de Oriente, el Teatro y el Palacio Real.
 

La Lonja Raw Bar     
 
Plaza de Oriente, 6 Madrid

Tlf. 91 541 33 33

Fotos propias y de Raw Bar La Lonja


Si queréis que visitemos vuestro local gastro, podéis contactarnos en mgutierrezaller@gmail.com

1 comentario:

  1. Muchas gracias por la publicación! Siempre estamos encantados de tenerte por aquí!
    Un saludo de todo el equipo!

    ResponderEliminar

¡Gracias por tu comentario! Recuerda no utilizar palabras malsonantes u ofensivas.