jueves, 28 de mayo de 2015

LAVERÓNICA: GASTRONOMÍA, ARTE Y VANGUARDIA


Todo comenzó hace nada menos que 25 años en la calle de La Verónica del emblemático Barrio de Las Letras (de ahí el nombre originario del restaurante, La Vaca Verónica), de la mano de Tati Casado, una aventurera gastronómica y artística que supo crear un fuerte arraigo de este local en Madrid, tanto por sus suculentos platos como por sus famosas tertulias de arte, literatura y cine.

Tenía muchas, pero muchas ganas de conocer esta nueva etapa de LaVerónica (se escribe así, todo junto): ubicado desde hace ya unos años en la calle Moratín, toma ahora el relevo de Tati al frente de este lugar de encuentro gastronómico y artístico la sobrina de la fundadora, Mariana Gyalui, una persona encantadora que transmite su pasión y cariño por esta casa.


Ya sabéis que me encanta la decoración, siempre suelo hacer mención a ella en mis visitas a restaurantes, y en este caso con especial atención, ya que LaVerónica tiene una decoración muy distinta a todo lo demás, acorde a su espíritu artístico, bohemio y vanguardista, fruto del proyecto del estudio Neutra; Una curiosidad, el logo del restaurante está inspirado en el moño de Kim Novak en la película de Hitchcok “Vértigo”, una espiral cerrada sobre sí misma con gran significado para LaVerónica, expansión y renovación pero siempre volviendo al origen, ¡casi nada!.


Y esta espiral del logo de LaVerónica fue inspiración de la enorme pieza de diseño que ocupa la pared más grande del local, la Esteradeesteras, de más de 8 metros de largo, trenzada por un maestro espartero andaluz durante todo un verano, ¡espectacular!


Predomina el color blanco en todo el local, como si desde arriba hubiera caído un inmenso bote entero de este color, estoy enamorada de su columna central tan del estilo de los locales de la época, un blanco salpicado de obras de arte de intenso color, piezas de diseño del siglo XX junto con las sillas y la vajilla multicolor especialmente diseñada para LaVerónica.


Vamos con los fogones: en LaVerónica la cocina es muy de verdad, producto de calidad y cocina casera caserísima, se conservan platos históricos del restaurante, como la pasta fresca con carabinero, y ¡qué bien que hayan conservado este plato!, creo que nunca había tomado una pasca tan deliciosa, terminada con rehogo de marisco y acompañada de carabinero a la plancha que la camarera pela y trocea en la misma mesa rescatando el jugo de la cabeza. No podéis dejar de probar este plato, ¡es de diez!


Otros platos más innovadores como unos deliciosos escabeches caseros de pollo y berenjenas o la ensaladilla rusa con ventresca de atún y alcaparras; albóndigas de pollo de corral en salsa pepitoria o albóndigas de rape y gambas, suaves y jugosas.


Muy correctos los tartares, tanto el clásico steak tartar como el tartar de salmón con guacamole. También famosa en la carta es la carne, entraña de vaca al grill de gran sabor e intensidad.


Por supuesto los postres de LaVerónica son también caseros, tartas de queso, manzana, chocolate negro o blanco con frambuesas y helados de elaboración propia.

Un guiño al arte o, más bien, a despertar nuestra vena artística, son los manteles individuales de LaVerónica, que se pueden colorear con las pinturas que nos deja Mariana al terminar la cena, debo confesar que me lo pasé fenomenal rellenando el dibujo y dándole color, pero me parece que yo como artista no me ganaba la vida, ¡jajaja! 


En LaVerónica se respira arte y cocina, un trabajo hecho con cariño, un lugar en el que sentirnos bien y comer mejor, y con una relación calidad/precio realmente atractiva, en torno a 30 euros de ticket.




Moratín, 38 Madrid

Tlf. 91 429 78 27
Fotos propias y de La Verónica

Si queréis que visitemos vuestro local gastro, podéis contactarnos en mgutierrezaller@gmail.com


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