miércoles, 22 de julio de 2015

NORMANDIE ONDARRETA: MAGIA EN EL AMBIENTE


Texto by Mónica Gutiérrez-Aller @lasmonicadas

Hace ya unos años que conocí Normandie Ondarreta, y puedo decir que es uno de esos restaurantes “fondo de armario” a los que siempre vuelves, tanto por su cocina como  por las sensaciones que te quedan tras disfrutar de su ubicación.


Normandie está al ladito de Madrid, en la salida 36 de la N-I (tras pasar la salida de la conocida localidad de San Agustín de Guadalix), en un coqueto caserío de estética vasco-francesa y rodeado de jardines y árboles, un mágico restaurante perteneciente al reconocido Grupo Hostelero Ondarreta, ya os hablé de otro restaurante de este Grupo, Ondarreta la Moraleja, hace no demasiado tiempo.


Y digo mágico porque la historia que le precede tiene su leyenda: hace ya muchos años que una hermosa mujer francesa, concretamente de la zona de Normandía se enamoró de un atractivo hombre español, y para poder estar juntos decidió venir a vivir a España y abrir su restaurante francés aquí, de ahí el nombre del restaurante y la cuidada estética y arquitectura de la casa.


La decoración y cada detalle de Normandie recuerdan a nuestro país vecino: coquetos salones entelados o empapelados con motivos afrancesados, rincones acogedores, elegantes chimeneas, maderas nobles y utensilios de cocina de cobre, crean un ambiente agradable e íntimo.


Al edificio se suma un porche cubierto de lo más acogedor, con paredes de piedra y cristaleras que dan paso a la terraza, visita imprescindible en verano.


También he visitado varias veces Normandie Ondarreta como invitada a celebraciones familiares, os cuento que además de los salones privados del restaurante, la finca tiene en el interior de sus jardines y con entrada y parking separados, dos espacios reformados por el estudio de decoración “Alternativa” en el que celebrar las que conocemos como “bbc”, bodas, bautizos y comuniones, me parece una buena idea para este tipo de celebraciones porque los mayores disfrutamos de toda la intimidad familiar y los niños del parque y el jardín.


No me enrollo más y vamos con la carta: nos recibe el jefe de sala, el encantador y amable José Antonio, que sabe soy fan de la lubina a la sal de Normandie Ondarreta, y ya casi desde que me ve entrar está sonriendo sabiendo que la comanda va tener, sí o sí, su famosa lubina, ¡jajaja!

Y no sólo de lubina vive el hombre (y la mujer), así que echando un vistazo a la carta podemos decir que tiene una base de tradición vasca (marmitako, alubias de Gernika, merluza con chipirones) mezclada con ciertos toques de cocina francesa (caracoles de Borgoña, solomillo Strogonoff, confit de pato, y sus sabrosas ancas de rana a la provenal que nunca me cansaría de comer, ¡qué ricas!).


Como entrantes destacaría un centro de puntas de espárragos blancos con queso, salmón ahumado y gulas que está buenísimo, además de la ensaladilla rusa, los chipirones a la plancha con cebollita frita, las habitas salteadas con jamón. No faltan varias ensaladas y cremas, y por supuesto, la sopa de cebolla gratinada, muy francesa.


Algunas carnes y pescados los preparan a la parrilla de carbón, me encanta el olor de esta parrilla, y también la hamburguesa y las chuletitas.

Siempre oigo hablar muy bien del centro de merluza rellena de txangurro, para la próxima visita me lo pido, y espectacular el bacalao crujiente en tempura con salmorejo, entre otros pescados de la carta como rodaballo, salmón y atún, y por supuesto, mi debilidad: la lubina a la sal, preparada y presentada en un cajón rústico, desespinada al momento y acompañada de verduras al dente, zanahoria, alcachofa y patatita, aove y salsa mahonesa… mmmmm, ¡deliciosa!.


Y carnes de lo más variadas, milhojas de lechón con manzana, solomillo con foie al oporto, pallarda de ternera, medallones de ibérico sobre tosta de morcilla con torta del Casar…


Ya sabéis que el dulce no es lo mío, pero tengo que hablaros de las crêpes Suzette que preparan en Normandie Ondarreta al momento y delante del comensal, todo un espectáculo, y con un resultado de sabor súper equilibrado entre el dulce y el ligero toque amargo de la naranja, no dejéis de pedirlas.


Como veis soy una enamorada de Normandie, quizá porque siempre que voy me siento feliz, y confieso que en noches de invierno, con la chimenea encendida y la suculenta cocina, la desconexión es total y el placer gastro está garantizado. Ahora es tiempo de terrazas y jardines, toca disfrutar del buen tiempo que se respira fuera del asfalto de la ciudad, y en coche ¡sólo se tarda un cuarto de hora!. 




Ctra. de Burgos, km. 36,4 El Molar, Madrid

Tlf. 91 841 00 53
Fotos propias y de Normandie Ondarreta

Si queréis que visitemos vuestro local gastro, podéis contactarnos en mgutierrezaller@gmail.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Gracias por tu comentario! Recuerda no utilizar palabras malsonantes u ofensivas.