martes, 15 de septiembre de 2015

ORIBU GASTROBAR: ESTO SÍ QUE ES FUSIÓN JAPO-MEDITERRÁNEA



Texto by Mónica Gutiérrez-Aller @lasmonicadas

Recuerdo haber estado ya en Oribú hace un par de años, cuando un joven profesional japonés de lo más emprendedor, Iván Zhan, abrió este local en pleno centro de Madrid, y ya entonces salí encantada, lógicamente, he tenido que repetir experiencia gastro y quería contároslo.


Oribú significa oliva en japonés, y puesto que la oliva es precisamente uno de los símbolos de referencia en nuestro país, qué mejor que llamar “Oliva” en el idioma nipón a este proyecto gastronómico caracterizado por la fusión de cocinas japonesa y mediterránea de lo más original, técnicas e ingredientes de la dos culturas, oriente y occidente en un mismo espacio, una mezcla acertada y sabrosa.


Se trata de un enorme local espléndidamente distribuido en varios espacios y ambientes, comenzando por una larga barra de lo más apetecible y mesas mirando a los enormes ventanales y alacenas de la entrada. Un acogedor piso de abajo y un altillo completan un local redondo y cómodo, decorado en tonos blancos, maderas y azules e iluminación perfecta para conseguir un ambiente relajado.


Hay tantas cosas apetecibles en la carta que al final siempre repites en Oribú, porque te quedas con las ganas de probar ese plato que sonaba tan bien y con tan buena pinta de la mesa de al lado, así que seguro que habrá una próxima visita.


En esta ocasión nos dejamos aconsejar por Iván y su equipo, por cierto siempre atentos y amables, y comenzamos con un tartar de atún rojo “encebollado”, mojito de aguacate y crujiente de algas nori, me gustó mucho  la maceración y el corte del atún, color intenso, un acierto el contraste con la textura del crujiente de algas.


Dim sum de rabo de toro con crema dulce de zanahoria y salsa de rabo, y Jiaozi de boletus con foie a la plancha, reducción de rioja y aceite de trufa, atención a la potencia de sabor del rabo equilibrado con la crema de zanahoria, y original el foie bajo el jiaozi.


Bao Ban de panceta confitada, pepino holandés, cilantro y mayonesa de sésamo picante, Bao Ban de ternera estofada “Oribú” con ensalada Namazu, particularmente me pareció el plato más original de la cena, es una interpretación de nuestros tradicionales montadito de panceta o pepito de ternera, pero con el elegante toque japonés y mezcla de ingredientes que suavizan la intensidad, podríamos decir que la cocina japonesa reinventa clásicos platos mediterráneos.


Calamar de potera, cebolla carameliza, rabitas en tempura y mahonesa de wasabi, quizá más agradable en boca las rabas, las patitas del calamar.


Presa ibérica al carbón, chimichurri sureño con toques de miso dulce, buena carne, buen producto y muy bien tratado.


La carta de postres es muy atractiva y original, como  la torrija de sobao pasiego, pero ya sabéis que no soy muy amiga del dulce, lo dejaré para la próxima ocasión.


Me gustó mucho el buen ambiente que había en el local, público con ganas de comer bien a buen precio, charlar y disfrutar relajadamente, así que la sobremesa se puede prolongar con un par (o las que se tercien) de copas.

Resumiendo, muy recomendable Oribú Gastrobar, buenísima relación calidad-precio (ticket sobre 25 euros) y buen rollo.



Barquillo, 10, Madrid

Tlf. 91 524 03 17
Fotos propias y de Oribú Gastrobar

Si queréis que visitemos vuestro local gastro, podéis contactarnos en mgutierrezaller@gmail.com


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