jueves, 17 de marzo de 2016

LA CASITA DE EL PRADAL: TODO UN HIMNO AL PRODUCTO



Texto by Mónica Gutiérrez-Aller Gª.


Cuando menos te lo esperas “alguien” (y en este caso ese “alguien” no es cualquiera, sino mi querido y admirado gastrónomo y periodista Alberto Granados), te habla de ese restaurante que aún no conoces y ya te entra la curiosidad y claro, hay que ir: La Casita de El Pradal, -perteneciente al prestigioso grupo hostelero “El Pradal”-, está situada en la tranquila zona residencial de Arturo Soria, rodeada de espacios verdes y árboles que nos conectan de inmediato con la tranquilidad del campo en plena ciudad.

Con una arquitectura que le permite ofrecer diferentes espacios, en La Casita de El Pradal podemos disfrutar desde su barra de pinchos y mesas altas en los que “aperitivear” un buen vermut, pasando por una elegante sala decorada en tonos naturales, coquetos espacios privados para celebraciones familiares y eventos de empresa, y lo más: una exclusiva terraza “Club Champagne” que hará las delicias de los “terracistas” madrileños esta primavera/verano que ya está aquí.


El punto fuerte de La Casita de El Pradal es su producto y su parrilla, única en Madrid –junto con la del otro restaurante del Grupo El Pradal- construida por el clásico fabricante de las parrillas que los asadores vascos tienen en su entrada.

La carta de La Casita de El Pradal se centra en exaltar precisamente ese producto de calidad excelente, elaborado con todo el mimo por el chef Eduardo Troya que aporta su experiencia en fogones internacionales y consigue platos que no te esperas y son una exquisitez.


En lo referente a vinos todo un lujo contar en la sala con el sumiller Luis Martín-Portugués: cuanto más me gusta el vino, más consciente soy de lo mucho que me queda por aprender, y con expertos como Luis me quedaría horas escuchando lo mucho que conoce sobre vinos nacionales e internacionales, experiencia que queda reflejada en su bodega, con una gran variedad de referencias a precios más que asequibles.


Comenzamos con un plato fuera de carta que, además de vistoso, me pareció muy original y delicioso, chicharro de salmonete con toque peruano por el acebichado que lo acompaña.


Croquetas de jamón ibérico elaboradas con leche fresca, suaves y de intenso sabor, y una alcachofa rellena de txangurro que estaba ¡de quitar el hipo!.


Original trampantojo el de este “carbón” que acompaña un pulpo a la brasa, elaborado en su punto.

Soberbio “chuletón de mar” a la parrilla con sus tres salsas, atún de almadraba espectacular, perfecta elaboración, ni más ni menos; tenéis que probarlo sí o sí.


Centro de solomillo fileteado con patata rostí especiada y quinoa blanca, de nuevo el productazo llega a la mesa.


Carta de postres caseros para todos los gustos, como este cheese cake con esponja de frambuesa.


La Casita de El Pradal consigue transmitir su idea principal y su proyecto: ofrecer al cliente el mejor producto preparado con elegancia, respetando el sabor natural de cada plato y subrayando la calidad de todos los ingredientes utilizados, motivo por el cual me permito recomendaros una visita que no os dejará indiferentes si os gusta comer bien, con un ticket medio sobre 40/45 euros.



C/ Belisana, 17 Madrid

Tlf. 91 300 23 54
Fotos propias y de La Casita de El Pradal

Si queréis que visitemos vuestro local gastro, podéis contactarnos en mgutierrezaller@gmail.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Gracias por tu comentario! Recuerda no utilizar palabras malsonantes u ofensivas.