jueves, 28 de abril de 2016

ALDUCCIO: EL MÍTICO RESTAURANTE ITALIANO SE RENUEVA


Texto by Mónica Gutiérrez-Aller Gª


Tras haber conocido hace unos días un restaurante italiano mítico en Madrid, Alduccio, aún no me explico cómo no había ido antes; quizá sea por eso que muchos aficionados a la gastronomía pensamos sobre los sitios que llevan tantos años abiertos: creemos que como siempre están ahí, siempre tendremos un momento para visitarlos, pero prometo enmendar mi error porque a veces nos estamos perdiendo grandes cocinas y enormes profesionales.

Aldo Sebastianelli poseía varios restaurantes en su Italia natal, y debido a su amistad con la duquesa de Alba y su familia visitaba frecuentemente nuestro país, hasta que se decidió a abrir su primer restaurante en la capital; el propietario conocido por sus amigos como Alduccio, -de ahí el nombre del restaurante-, se propuso traer a Madrid la auténtica cocina italiana, la cocina de las nonnas italianas, la de verdad, y vaya si lo consiguió.

Han pasado varios años ya y Alduccio es todo un referente de esta cocina en nuestra ciudad, el decano de los restaurantes italianos me atrevo a decir, magistralmente dirigido ahora por la hija de Alduccio, Mónica Sebastianelli, y su hermano Giancarlo al frente de los fogones, han decidido dar un aire nuevo al local y a la carta, sabiendo conservar eso sí, la esencia del gran Aldo.


Nos olvidamos ya de ese tono burdeos con el que identificábamos el local y vemos ahora unas paredes elegantemente pintadas en un gris azulado, vestidas con fotos de grandes amigos de la casa y presidiendo al fondo del local, un cuadro del gran Verdi, acompañado de una iluminación íntima y acogedora que invitan a disfrutar de una relajante comida o cena. Mónica, como gran profesional de la decoración que es tras haber trabajado junto a mi admirado Pascua Ortega, ha sabido darle ese toque de moderna elegancia sin perder de vista el espíritu de la casa, atención a la vajilla escogida personalmente por la propietaria, ¡me ha encantado!, por no hablar de las flores y detalles en cada rincón.


La carta también se ha renovado con platos nuevos y exquisitas recetas, pero no olvidemos que Alduccio es un restaurante italiano, y mantiene los platos estrella de la casa; la verdad que leyendo la  carta es difícil elegir, apetece probar un poquito de todo, así que nos dejamos aconsejar por mi tocaya y comenzamos con una focaccia de jamón de parma, salmón ahumado y bresaola rucola e parmigiano. No podía faltar una pizza deliciosa, y la de boletus y trufa estaba simplemente riquísima.


Soy fan de un plato típicamente italiano, el vitello tonnato, y desde ya me declaro fan número uno del vitello tonnato de Alduccio, ¡un plato de diez!.


La pasta en Alduccio se elabora cada día de forma artesanal, a la antigua usanza, y eso se nota en una textura al dente y las deliciosas salsas que acompañan, como este sabroso penne al pesto.


Los postres también son caseros, así que ¡a ver quién es el guapo que le dice que no al clásico tiramisú!, por cierto, receta de la familia Sebastianelli.


Otros platos de gran éxito en la casa son las berenjenas alla parmiggiana, la burrata, el steak tartar, ossobuco, carpaccio,….así que ya tengo excusa para volver, y esta vez a la terraza que me ha encantado, tanto para comer o cenar como para tomar una copa después del trabajo o el aperitivo del fin de semana. Lo que yo me estaba perdiendo sin conocer Alduccio….

Visitado frecuentemente por varios jugadores del Real Madrid, no es raro encontrarse con alguno en la mesa de al lado o periodistas deportivos que conocen las exquisiteces de la casa, si hasta el mismo D. Alfredo Di Stefano fue padrino de Mónica Sebastianelli, hasta tal punto llega la relación del mundo del balón con Alduccio, amén de una clientela fiel entre la que ya me considero incluida.


Alduccio

Avda. de Concha Espina, 8 Madrid

Tlf. 91 564 68 97
Fotos propias

Si queréis que visitemos vuestro local gastro, podéis contactarnos en mgutierrezaller@gmail.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Gracias por tu comentario! Recuerda no utilizar palabras malsonantes u ofensivas.