jueves, 4 de agosto de 2016

ORIBU: COCINA ASIÁTICA MEDITERRANEIZADA


La moda de la cocina asiática hace años que dejó de ser una mera tendencia para asentarse definitivamente en el panorama gastronómico actual: sushi sashimi, nigiris, dimsum… han pasado de ser vocablos que únicamente utilizaban los foodies más snob para convertirse en parte de la terminología habitual de cualquier carta de restaurante moderno que se precie, incluso cuando éste ni siquiera es asiático.


El otro día tuve ocasión de revisitar Oribu, un restaurante que traspasa los límites de la cocina asiática: Oribu en japonés significa “oliva”, y el nombre del restaurante plasma en buena medida lo que gastronómicamente pretende ofrecer. Oribu fusiona perfectamente la gastronomía asiática con la mediterránea, no en vano el lema del restaurante eswhen east meets west.


Su propietario, Ivan Zhan, aunque madrileño de nacimiento tiene raíces asiáticas y en Oribu siempre ha pretendido fusionar ambos conceptos, ofrecer verdadera cocina asiática pero diferenciándola del resto de locales que siguen esa línea y, ¿qué mejor forma que “mediterraneizándola” (si me permitís el “palabro), que fusionándola con toques netamente hispanos, mediterráneos, madrileños…y creando auténtica cocina japo-cañí, asiático-castiza?


Ejemplo de lo dicho son platos tan originales y suculentos como un magnífico surf and turf a base de anguila kabayaki a la barbacoa que se acompaña de un escalope de foie y se termina con una reducción de Grand Marnier y jugo de rabo de toro, ¿quién da más?; huevo roto de corral con dados de sashimi de atún y patatas confitadas (guiño inequívoco a los huevos rotos de cualquier barra madrileña), dim sum de rabo de toro, bao de panceta confitada con caldo de ramen (me recuerda al bocata de panceta, ¿hay algo más cañí?), o su jamoncito de gallo de corral confitado con crepes chinos y Hoisin melosa, en la que el muslo de gallo de corral se sirve para ser degustado como si fuera el más tradicional pato laqueado.


Mención aparte merece su okonomiyaki o versión Oribu de la clásica tortilla japonesa, en la que se introduce un huevo frito y cangrejo, creando un plato tan delicioso como diferente.


Platos divertidos, bien ejecutados en los que rápidamente se descubre ese juego de matices y sabores, esa fusión de culturas con las que su chef, Armando Justo, nos ofrece un interesantísimo recorrido lleno de destellos asiáticos y de pinceladas mediterráneas.


Hablando de Armando Justo, os contaré que Armando es el chef de Oribu y que, al igual que Iván Zhan, es madrileño de nacimiento, aunque en su dilatada carrera hay que mencionar varios años trabajando en California, donde llegó a abrir hasta cuatro restaurantes en San Francisco, y uno en Los Ángeles. Por fortuna para nosotros, finalmente ha recalado en Oribu donde nos es mucho más sencillo disfrutar de su magistral cocina.


Atención a sus postres, en especial el fucking chocolate, que acompañado de un chupito de sake puede ser el punto final perfecto a una experiencia gastronómica que os aseguro os va sorprender deliciosamente.




Barquillo, 10, Madrid

Tlf. 91 524 03 17
Fotos propias y de Oribu

Si queréis que visitemos vuestro local gastro, podéis contactarnos en mgutierrezaller@gmail.com

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