jueves, 27 de octubre de 2016

SINFONÍA ROSSINI: SABROSOS ACORDES PARA EL PALADAR


Texto by Mónica Gutiérrez-Aller

Sinfonía Rossini hace un año irrumpió en el panorama gastronómico madrileño para sorpresa de muchos paladares exigentes: al mando, un chef italiano que supo trasladar la más alta cocina italiana a nuestras latitudes. Pues bien, Sinfonía Rossini tiene ahora un nuevo director de orquesta curtido en los mejores fogones, el joven chef Juan Manuel Neira, quien tras su formación con Ramón Freixa, Quique Dacosta o Dani García, lleva ahora la batuta y voz cantante de este restaurante gastronómico.

Ubicado en pleno corazón del Barrio de las Letras, y con una estética serena, elegante y sobria, Sinfonía Rossini nos ofrece toda una melodía de platos de cuidada elaboración y esmerado servicio, siguiendo la base italiana de su antecesor, pero dejando claro que “la cocina italiana no sólo es pasta y pizza, sino mucho más”, como nos cuenta Neira.

Además de la interesante carta, tenemos opción de disfrutar de un menú degustación a un competitivo precio (48.-euros), con opción de maridaje (70.-euros), elaborado y presentado en cuatro Actos, previa obertura de varios snacks: piedra líquida de mascarpone y tomate seco, rigatoni relleno de mortadela trufada y milhoja de trufa y piñones; comenzamos a afinar los instrumentos.


El primer y segundo Acto de Sinfonía Rossini son una deliciosa exhibición de un meticuloso trabajo en cocina, como la crema de burrata con parrochas cítricas y tomatitos, o los ravioli de calabaza y carrillera con su jugo, seguidos de los mejores gnocchis caseros que he probado nunca, con setas de otoño y fondo oscuro, ¡increíble sonido en la orquesta!, para finalizar este allegro con un ravioli de berenjena ahumada y salsa a la Norma que es todo un espectáculo.


En el Acto tercero o tercer movimiento, Neira me acaba de conquistar con un plato de pluma ibérica con crema de castaña, anguila ahumada y corteza de bacalao, una perfecta combinación de eso que llamamos mar y montaña y que en Sinfonía Rossini roza la perfección.


El Acto dulce comienza con un pre-postre ligero y refrescante de ricotta, zanahoria y eneldo para terminar con todo un clásico de Sinfonía Rossini, el tiramisú en esfera: una esfera de crema de mascarpone envuelta en una fina capa de manteca de cacao y una tierra con el savoiardi y el café, una original interpretación y presentación de este postre tan típicamente transalpino que no deja indiferente a nadie.

En sala, un equipo joven con gran experiencia y muchas ganas, encabezado por Sergio Sánchez (ex La Cabra), un gaditano que elige los vinos en perfecta armonía con cada plato; y Christopher Chasi, siempre con una sonrisa y dispuesto a satisfacer cualquier detalle en mesa. No quiero olvidarme de Silvia Aza y Tatiana Carriel, quienes bajo la dirección del chef Neira, ejecutan platos de técnica muy cuidada con fondo italiano y alma española.

Con todo esto, solo puedo terminar contando que Sinfonía Rossini ha satisfecho mis expectativas gastronómicas, muy recomendable saborear esta magnífica composición musical, si me permitís el juego de palabras.                                                                                                                                                                                   


C/ Duque de Medinaceli, 12, Madrid

Tlf. 91 369 31 78
Fotos propias y de Sinfonía Rossini

Si queréis que visite vuestro local gastro, podéis contactarme en mgutierrezaller@gmail.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Gracias por tu comentario! Recuerda no utilizar palabras malsonantes u ofensivas.