jueves, 6 de abril de 2017

RARO RARE: EL LABORATORIO DE LA COCINA ONÍRICA


Texto by Mónica Gutiérrez-Aller Gª



Raro Rare es el nuevo proyecto gastronómico de Carlos Moreno Fontaneda, quien junto a su socio Javier Oyarzábal, y tras el éxito del Bar Galleta, y de El Perro y la Galleta (del que os hablé aquí ) proyectan su onírica imaginación en este nuevo local en pleno centro de Madrid creando una carta original, sabrosa y sorprendente en un ambiente de elegante desenfado en el que ningún detalle se ha dejado al azar.  

En este nuevo restaurante lo normal, y lo corriente es ser “raro”, inhabitual, extraordinario, insigne, sobresaliente, extravagante y singular: estos son algunos de los adjetivos con los que el diccionario define “raro” y que encajan a la perfección en la sensibilidad creativa que Carlos quería reflejar en su nuevo local, tanto en la decoración del restaurante como en su cocina, de la que salen platos un tanto, -por qué no decirlo-, “raros” en todas sus acepciones, y prueba de ello es el peculiar nombre que refleja su carta:

Refrescantes y ligeros “Meji meji” (mejillón sweet chilli con cebolla sobre lima), sabroso el “Gambero” (tiradito de gambón con salsa de maracuyá), saludables “Vegapica” (falsos callos vegetarianos con seta de oreja de madera y curry rojo picante), deliciosas “Lyozas” (gyozas de pollo con papada ibérica, mayo de yuzu y kumquat confitado), “Tatadori” (tataki de dorada ahumada con manzana sobre tortita de maíz crujiente, y estupendo “Tatamignon” (tataki frío de solomillo sobre puré de boniato trufado y chimichurri).

La imaginación de Carlos Moreno Fontaneda no tiene límites a la hora de crear recetas novedosas y cosmopolitas, con platos apenas procesados, crudos y semicrudos, y una parte de su carta se dedica a rizar el rizo ofreciendo creaciones “rares” o más raras, como las “Frogi” (ancas de rana con mayo de cilantro y mojo amarillo) o el “Cresto” (crestas de gallo rebozadas, polenta, quicos y palomitas), para terminar con originales postres todos caseros, atención al helado de queso Idiázabal (también conocido como “queso Oyarzábal” en Raro Rare), saborazo!



En mi opinión, parte del éxito de Raro Rare está en un gran equipo de cocina, encabezado por el chef Cosmin Nicula, que entiende perfectamente la combinación de ingredientes inesperados que Carlos y Javier imaginan, idean, maquinan y prueban hasta dar con la mezcla exacta que acaba en la mesa con una apariencia original y divertida, ¡enhorabuena por vuestro trabajo!.

Dejo para el final de este post hablaros sobre el estilo decorativo único, exótico y selvático de Raro Rare, obra del propio Carlos al que ya he confesado toda mi admiración; un espacio en el que se exhibe la colección de objetos raros de su tío Ángel: antiguas hormas de zapatos convertidas en lámparas, frascos de farmacia, polvoreras, bastones, corales, mariposas y langostas, conforman este extravagante laboratorio presidido por una pintura de la diosa Era que tiene atributos humanos, animales y rasgos que recuerdan a la pintora Frida Kahlo.



Por cierto, no dejéis de fijaros en los pomos de las puertas del baño y en la grifería de los lavabos, -entre otros muchas cosas-, reflejo fiel del cuidado por cada detalle de los propietarios.

No quiero terminar sin deciros que el 1% de los beneficios del negocio se donará anualmente a organizaciones benéficas propuestas por los clientes.


Acceder a la web de Raro Rare                      

C/ Barceló, 5 Madrid

Tlf. 682 05 03 04
Fotos propias y de Raro Rare



Si queréis que visitemos vuestro local gastro, podéis contactarnos en mgutierrezaller@gmail.com

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